|
por Mary Alice Bramming
El espíritu de adaptación continua ha marcado la historia de las Hermanas de Victory Noll, de acuerdo con la meta de nuestro fundador (Padre John Joseph Sigstein) “de aplicar medios modernos a necesidades modernas.” En ese espíritu, las Hermanas aprobaron la creación de membresía de Asociados/as de Alianza en la Congregación.
foto: Mary Alice Bramming
Asociación con Congregaciones religiosas no es un concepto nuevo. Ni tampoco es concepto nuevo para las Hermanas de Victory Noll. Desde el principio hemos tenido hombres y mujeres asociados con nosotras –tal como Will Frey y muchos individuos y grupos por todo el país. Ellos recaudaron fondos para nuestros ministerios, hicieron artículos religiosos para los niños en las clases de religión, recogieron comida y ropa para los pobres, y trabajaron mano a mano con nosotras de varias maneras, y fueron conocidas como Asociadas Catequistas de María. Algunas de nuestras Hermanas fueron asociadas antes de tomar votos como Religiosas.
Las Dominicanas, las Franciscanas, y las Benedictinas han tenido miembros laicos por muchos siglos. Ordinariamente se refieren como Tercero Orden. Pero el movimiento corriente tocante a asociadas laicas es algo único en las ordenes Americanas/Canadienses del siglo 20. Generalmente las asociadas laicas se definen como personas laicas fuera de la membresía de los institutos religiosos, pero participan en su misión y sus metas. Las Asociados/as de Victory Noll se comprometen a luchar para vivir el Evangelio con énfasis en aquellos valores que la Congregación de Victory Noll personifica: dedicación a los pobres y a los oprimidos; ministerio personal no-institucional; estilo de vida sencilla; hospitalidad; y la lucha para vivir vidas como personas justas y pacificas.
Mary Alice Bramming fue miembro del primer grupo de Asociados/as formado en Denver en 1979. Bajo la dirección de Hna. Mary Alice Murphy nos juntamos por un año y medio con las Hermanas, dialogando y discerniendo lo que significa ser consocia con la Congregación de Victory Noll para nosotras, laicas, y para las Hermanas.
Después que la Congregación aprobó la creación del programa de Asociados/as, nuestro grupo de 5 que seríamos Asociadas y las Hermanas de Fillmore House tomamos la tarea de escribir un compromiso. En febrero, 1979 estuvimos preparadas par proclamar públicamente nuestro compromiso. Tuvimos una celebración maravillosa con la Misa y cada una de nosotras proclamó su compromiso. Invitamos a nuestras amistades y parientes a comer con nosotras. (Una marca distintiva de nuestro grupo siempre ha sido el servir comida. La compartimos en cada evento.)
Pocos años después añadimos más personas a nuestro grupo, e incorporamos nuevos miembros cumpliendo más de un año de orientación, culminando con la ceremonia de compromiso donde los nuevos miembros hicieron sus promesas por primera vez y los miembros antiguos renovaron las suyas.
foto: Asociados de East Chicago circa 1991, izq. a der. - Mary Ruth Peterson (falleció recientemente), Nora Rosellini, Jack Brandush, Mary Paz, Lupe Villa y Amelia Martinez.
Una de las promesas que hicieron tanto las Hermanas como las Asociados/as, fue el de evaluar el programa. Por varios años hemos cumplido con esta promesa y hemos decidido continuar con esta evaluación. Victory Noll ha nombrado directoras/coordinadoras del programa: a veces Hermanas, a veces Asociadas y a veces las dos. Al presente la Hna. Rose Ann Káiser sirve como Coordinadora con un equipo planificador de seis miembros: Mary Alice Bramming, Helen Espinosa, Palmira y Steve Hay, Hna. Mary Alice Murphy y Andrea Rodríguez. Después de 24 años las Asociados/as de Alianza son un componente firmemente establecido de la Congregación de Nuestra Señora de la Victoria. Asociaciones se han establecido en varios lugares en Colorado, Indiana, Illinois, West Virginia, Washington, Arizona y Bolivia.
En Denver hemos cambiado a través de los años. Hemos trabajado en una variedad de ministerios con las Hermanas, tal como la preparación de comidas en la Catholic Worker Soup Kitchen, trabajando con los refugiados Hmong y ayudando con los programas de educación religiosa y con asistencia de emergencia.
Todas escogimos Victory Noll por su estilo de vida no-institucional, su compromiso a los pobres, y por proveer servicio a los más necesitados que no son bien servidos por la Iglesia y la sociedad. Todas nosotras habíamos estado involucradas, y continuamos estar, en actividades voluntarias que afectan a la gente directamente.
Siempre hemos tenido una reunión mensual con oración compartida. Después de haber decidido que no podíamos seguir con un proyecto de servicio, decidimos que compartir lo que estábamos haciendo en nuestras vidas dentro del contexto de oración y apoyo comunitario, eso nos sostenía y nos daba aliento para continuar.
Ahora tenemos una reunión al mes con oración, tiempo para compartir nuestras vidas, y un tema para examinar – algúna revista o libro seleccionado el mes anterior. El año pasado leímos Del Profundo por Hna. Miriam Therese Winters.
Nuestro grupo siempre ha incluido a las Hermanas de Victory Noll del área. En algún tiempo había dos casas en Denver – Holy Spirit y Fillmore – y todas las Hermanas eran fiel en su asistencia. Hnas. Kathleen Rice y Dennis Kerr, que continúan viviendo en Denver desde que se jubilaron de Holy Spirit Center, y Hna. Mary Alice Murphy de Ft. Collins que fue el pívote, al cual su alrededor el grupo inicialmente fue formado, honran nuestras reuniones. Cuando la Hna. Paula Wellnitz estaba en Colorado con frecuencia viajaba a Denver a nuestras reuniones.
Una de las preguntas que se ha hecho a través de los años es, ¿Qué pasa cuando las Hermanas de Victory Noll salen del área? Mi opinión es que el grupo de Asociadas puede seguir con el compromiso por parte de los miembros que continúen con el espíritu de Victory Noll en el área y con comunicación escrita y por voz de Indiana. Al crecer individualmente como miembro del grupo en el espíritu de Victory Noll, el ligazón con una Hermana en particular se disminuye. Este factor de la amistad es importante y permanecerá, aún cuando la Hermana sale del área, pero es sólo un elemento de la conexión con Victory Noll como miembros asociados.
En 2004 celebramos el aniversario de Jubileo de 25 años como Asociadas y Asociados. La membresía de Asociados/as es un nuevo modo de la vida religiosa, extendiendo la influencia del Espíritu sin precedente en el pasado como Iglesia.
|